Cómo trabajamos
Estas son las reglas que seguimos antes de publicar. Las ponemos aquí para que puedas exigirnos que las cumplamos.
Buscamos el papel
Siempre que es posible, llegamos a la fuente original: el BOE, el acuerdo, la sentencia, la votación. Si una noticia se apoya en un documento, lo enlazamos para que puedas leerlo tú.
Separamos lo que sabemos de lo que suponemos
Distinguimos las fuentes
- Documentos originales: nuestra prioridad.
- Periodismo de referencia con trabajo propio: sirve para contrastar.
- Otros medios: pistas y versiones, nunca prueba.
- Redes sociales: declaraciones de sus protagonistas. Las citamos como tales, no como garantía de que algo sea cierto.
Lo que no hacemos
- No investigamos para demostrar una conclusión elegida de antemano.
- No confundimos una denuncia con una condena, ni una propuesta con una ley aprobada.
- No sacrificamos credibilidad por viralidad.
- No presentamos una ilustración como si fuera una fotografía. Si una imagen es un montaje o una ilustración, lo indicamos.
Correcciones
Rectificar forma parte del oficio. Cuando una información publicada contiene un error, la corregimos en el propio texto y lo hacemos constar al pie, con la fecha y el alcance de la corrección. Nunca retiramos una pieza para ocultar un error ni cambiamos su contenido sin advertirlo.
Cualquier lector puede señalarnos una inexactitud en redaccion@elardillero.com. Cada aviso se examina frente a la documentación original y, si procede, se corrige y se explica.
Las erratas que no alteran el sentido de la información se corrigen sin nota.
Tecnología y criterio editorial
Como cualquier redacción actual, trabajamos con herramientas digitales, incluida la inteligencia artificial. Son instrumentos de apoyo y nunca sustituyen el criterio periodístico. Cada pieza se contrasta con sus fuentes y pasa por revisión humana antes de publicarse. Qué se publica, cómo y cuándo lo decide siempre la redacción.